No nos damos cuenta de que nuestro estado de ánimo no solo nos afecta a nosotros sino también a la gente que nos rodea, que nos quiere. Cuando estamos mal preferimos callarnos, guardar para nosotros mismos nuestros problemas y nuestros sentimientos sin darnos cuenta de que es peor. Creemos que si no lo decimos nadie se dará cuenta, no rayaremos la cabeza de nadie, no se preocuparán por nuestra culpa. Sin darnos cuenta lo estamos haciendo peor, porque los demás se ponen en el peor de los casos o malinterpretan cualquier comentario que hagamos creyendo que estamos haciendo un reproche o que tenemos algo en contra de ellos cuando el problema está solo en nuestra cabeza. Es preferible hablar las cosas, que la gente a la que quieres sepa tu situación y entienda el porqué de tus reacciones o de tus contestaciones. Tenemos que darnos cuenta de que es nuestra vida sí, pero por ella se preocupa mucha más gente aunque no lo veamos ...
Igual que los enfermos de esquizofrenia, siempre hacemos daño a las personas que más queremos..
Tu dices que amas la lluvia, sin embargo usas un paraguas cuando llueve. Tu dices que amas el sol, pero siempre buscas una sombra cuando el sol brilla. Tu dices que amas el viento, pero cierras las ventanas cuando el viento sopla. Por eso es que tengo miedo cuando dices que me amas. Bob Marley
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