domingo, 25 de septiembre de 2011

Sí.

Hace unos meses me preguntaban si era feliz. Yo no sabía que contestar.
Hace una semana me preguntaron si era feliz. Puedo decir segura que sí.

martes, 13 de septiembre de 2011

Un amor.


Un amor le ha devuelto la alegría a mi ser, por eso yo a ti te quiero, por eso yo te querré.
Te prometo vida mía que nunca te dejaré, haces que siga viviendo y siempre yo te amaré.
Por eso te canto, te digo a la cara que me tienes loca, que estoy enamorada, que te quiero mucho
y es inexplicable decir con palabras un amor tan grande.
Si algún día tu me dejas, y te alejas de mí, dejarás toda mi alma solo llena de sufrir.
Eres aire que respiro, eres sueño en mi dormir, tu lo eres todo, lo eres todo para mí.
Son mis sentimientos los que canto aquí, me has enamorado, yo te quiero a ti. 
Que dios me maldiga si te hago daño, si te hago sufrir, si yo a ti te engaño.
Pero te prometo que nunca mi amor habrá una persona que te ame más que yo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Noches.

Cada noche a su lado es un mundo. Cada sitio y cada momento lo puede convertir en perfecto con solo una caricia. Momentos de paz, de tranquilidad, de pasión, de locura. Una tras otra, las imágenes me vienen a la cabeza. Cuatro paredes de un hotel que vieron placer y más placer. Una cama pequeña con un dosel que sintió cada movimiento. La suspensión de un coche en un circuito en medio de la nada que se abaneaba. Un cielo estrellado que miraba como dos personas se entregaban en medio del bosque. Una habitación de un piso que vio horas de trabajo convertidas en horas de placer, de sueños realizados, de nuevas experiencias, de vicio y de deseo. Horas que parecieron minutos. Nunca antes esa chica lo habría imaginado. Estaba cansada, solo quería dormir con él pero al verlo allí acostado a su lado, en su cama, no pudo evitar que un escalofrío le recorriera el cuerpo. Con el morbo de poder ser pillados, el juego empezó. Caricias interminables que hacían que en cada palmo de su piel se estimularan todos sus nervios. Besos que recorrían su cuerpo encendiéndola, queriendo más. Miradas de deseo que le hacían enrojecer. Empezó a sentirla dentro, como nunca. Mientras él la agarraba por la cintura, por la cadera, por el pelo siguiendo cada movimiento que ella hacía. Posturas diferentes. Acercaba su cara a la de él y gemía en bajo pegada a su oreja. Él le decía cosas al oído que sabía que la volvían loca. Un orgasmo. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Podría haber seguido así toda la noche. Nunca nadie la había hecho enloquecer tanto y no quería parar. Cada orgasmo era mejorado con un "te quiero". No podía pedir más. Solo que no acabara nunca. A las cuatro de la mañana dos cuerpos se abrazaban entre las sábanas después de haber disfrutado de dos horas de locura. Su dulce locura. A la mañana siguiente su perfección seguía con ella. Durmiendo. Le relajaba verlo dormir. Horas más tarde y en otra cama seguían abrazados. No podía dejar de verlo, especialmente su espalda. Estaba acostado boca abajo con los hombros hacia atrás marcando los músculos de su espalda y dejando ver ese tatuaje que tan bien le quedaba y tanto le ponía a ella. Se quedaba maravillada pensando que ese hombre había sido suyo la noche anterior y no podía dejar de pensar las muchas más noches que serían así o mejores. Simplemente era perfecto.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

No.

No lo merezco. Cada cosa que hago solo la fastidio. Siempre estropeo los buenos momentos, los días bonitos. Siempre me encargo de chafar todo. No soy nadie para estar con él. No lo hago feliz. No quiero que esté mal por mi culpa, por mis tonterías  y mis niñerías. Tienen razón, no soy más que una cría. Se merece lo mejor.
Me devolvió la vida y yo solo le amargo la suya. ¿Que hacer? Me encantaría ser la chica perfecta, la novia perfecta. Me encantaría darle todo lo que se merece, hacerlo el hombre más feliz del mundo. Ni para eso valgo.
Si no puedes hacer feliz ni a la gente que quieres para que estar aquí. Por él. Por levantarme y hablar con él. Por acostarme y pensar en él. Por dormir y soñar con él. Por verle sonreír y recorrerme una sensación de felicidad por todo el cuerpo. Por sentir sus caricias, sus abrazos y sus besos. Necesito todo eso. Lo necesito. Pero no lo merezco.
http://www.youtube.com/watch?v=MSu23MGKGbc&feature=related

lunes, 5 de septiembre de 2011

Here.

Entre estas cuatro paredes. Toda la casa está en silencio. No se oye ni el más mínimo ruido en todo el edificio. El único sonido que llega a mis oídos es el cigarro consumiéndose entre mis dedos mientras escribo.
No puedo dejar de pensar en él. Todo esta asociado con él. Dios, lo quiero. Joder si lo quiero. No soy capaz de quitármelo de la cabeza.. Tampoco quiero. Ni lo intento. Me devolvió la vida y la sonrisa. No quiero apartarlo de mi. Una sonrisa recordando las noches que dormí con él. Me estremezco pensando que está a mi lado. Cada noche me recorren las lágrimas pensando en que pueda aburrirse de mi, que encuentre a alguien mejor y se dé cuenta de que yo no valgo la pena. Con cada discusión se muere un pedazo de mí.
Tengo miedo. Sé que sin él volveré a caer. Descontrol, desfase, excesos.. No quiero pensarlo.
Lo amo tanto... Ojalá él lo sepa y lo tenga presente cada vez que se da cuenta de mis defectos.
 Primer amor. Espero que el último también.  Nunca creí que fuera así pero me gusta esta sensación.