viernes, 8 de abril de 2011

The Worst.

¿Quién es el que dice que las cosas nunca pueden ir peor? Que venga aquí y me lo diga a la cara. Le daría unos cuantos argumentos y ejemplos de como las cosas sí van a peor.
La vida es como una montaña rusa. Llena de giros inesperados. Tremendas alturas que dan vértigo. Caídas en picado. Es como la cara oculta de la luna. Nadie la conoce. Muchos se la imagina. Es inesperada e impredecible. 
Dicen que el ser humano es perfecto y maravilloso. Pues yo he descubierto el mayor error y problema del hombre: el cerebro. Esa maldita enredadera de neuronas que no paran de funcionar con millones de pensamientos circulando por ellas cada segundo. Esos pensamientos que te van matando cada vez más. Lentamente. Sin que te des cuenta. Te corroen por dentro. Siempre tergiversamos las cosas. Solo sabemos hacernos daño. El arma más peligrosa jamás creada es sin duda el ser humano. Es el único capaz de destruir de esa manera. Y lo que es peor. Se auto-aniquila. No necesitamos nadie que nos mate ni nos asesine. Nosotros mismos nos destruimos por dentro. Machacándonos y bombardeando nuestra vida con malos pensamientos. Desconfianza. Celos. Problemas. Infidelidad. Adicciones. Insatisfacción. Egoísmo. Todo eso nos lo hacemos nosotros. Podríamos llevar una vida perfecta...
La única explicación que encuentro es que la perfección es aburrida. Que necesitamos estar cambiando las cosas constantemente para no cansarnos de algo. Que somos tan sumamente imbéciles que no vemos lo que tenemos. Nos nos damos cuenta de que lo que nosotros creemos que es el 99% de lo que podemos tener es en realidad el 100%. Que no hay un 100 sino que el máximo es el 99. Pero eso es demasiado complejo para que nuestro cerebro lo asimile. Quizá alguna versión mejorada del ser humano logré disfrutar de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario